La creciente transformación del uso de suelo y la expansión de la frontera agrícola y áreas pobladas son factores en común entre Côte d’Ivoire y Costa Rica. En respuesta a esta problemática, ambos países han procurado, de manera creciente, delinear estrategias de movilización de recursos financieros para implementar estrategias para reducir la deforestación y degradación forestal, y promover planes de producción sostenible de sus materias primas.

La experiencia de estos países demuestra que los esfuerzos para promover la gestión y conservación de bosques requieren de una apropiada coordinación intersectorial, del involucramiento de una diversidad de actores y de la movilización de fuentes financieras disponibles; pues ningún grupo de interés público o privado podrá resolver el desafío de la deforestación y degradación forestal unilateralmente.

Ciertos factores como la presión fiscal sobre los presupuestos públicos, la creciente voluntad política para hacer frente al cambio climático y a la deforestación y degradación de bosques, y los crecientes compromisos para impulsar del desarrollo sostenible también han incitado a aumentar el involucramiento por parte de diferentes actores. La meta de deforestación cero para el año 2030 establecida en el marco de la Declaración de Bosques de Nueva York, requiere de la articulación tangible de esfuerzos de varios actores, incluidos productores, consumidores, gobiernos, instituciones financieras, organizaciones internacionales y la sociedad civil. Esto se ve reflejado en las estrategias financieras para REDD+ desarrolladas en Cote d'Ivoire y Costa Rica así como en diversas experiencias que fueron compartidas durante el evento "Estrategias financieras para bosques y REDD+" durante la 13ª sesión del Foro de Naciones Unidas sobre los Bosques.

Estrategias financieras de Costa del Marfil y Costa Rica

Fondo Nacional REDD+

Cote d'Ivoire está en proceso de desarrollar un Fondo Nacional REDD+ que busca movilizar recursos de los sectores público y privado, así como de fuentes bilaterales y multilaterales para promover la producción sostenible de cacao, caucho, palma y otros cultivos alimenticios. Paralelamente, está en proceso la conformación de espacios de colaboración técnica bajo el mismo propósito con el Banco Mundial, ONU Medio Ambiente y la Agence Francaise de Developpement (AFD), y se trabaja coordinadamente con actores privados a lo largo de la cadena de valor para afianzar mecanismos para la producción y comercialización de las materias primas mencionadas.

Impuesto único sobre los combustibles en Costa Rica

En Costa Rica se ha optado por una estrategia que incluye el fortalecimiento del presupuesto a través de un impuesto único sobre los combustibles. El tributo, que grava la producción nacional y la importación de combustibles, ha generado los ingresos suficientes para capitalizar un tercio de lo requerido para financiar, junto con otras fuentes públicas y de carácter multilateral, a el Programa de Pago por Servicios Ambientales (PSA). El PSA es un reconocimiento económico a los propietarios de un bosque por los servicios ambientales (belleza escénica natural, protección a la biodiversidad, protección a las fuentes de agua y mitigación de gases de efecto invernadero, entre otros.) que estos proveen.

 

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Fuentes de financiamiento para la gestión sostenible de bosques

Además de estas experiencias específicas de países, se examinaron otras fuentes de origen de recursos financieros para la gestión sostenible de bosques. Entre ellas, los recursos provenientes de la Asistencia Oficial al Desarrollo (AOD) para apoyar al sector forestal, dirigida a los estados considerados en la lista de países receptores del Comité de Ayuda al Desarrollo (CAD). Según la OCDE, en 2016 ascendieron a USD 592 millones. Complementariamente, se abordó el limitado rol del sector privado en el direccionamiento de recursos para actividades REDD+ en los países analizados por la Iniciativa REDDX de Forest Trends. Este sector contribuyó con apenas el 10% del total de USD 617 millones desembolsados.

Dentro de la necesidad de promover la participación de actores se exploró el posible papel de los Bancos de Desarrollo nacionales a favor de la gestión sostenible de bosques. Esta participación se podría realizar a través de la provisión de servicios financieros con asistencia técnica en prácticas de producción sostenible, así como la incorporación de consideraciones de gestión del riesgo ambiental y social en sus procesos de crédito para limitar el financiamiento con impactos negativos en la deforestación.

Por ejemplo, la Corporación Financiera Nacional (CFN), una institución financiera pública en Ecuador, ha desarrollado una línea de crédito forestal que financia plantaciones sostenibles y transformación forestal. Otro ejemplo es el Banco de Desarrollo Agropecuario (BDA), una institución financiera pública en Panamá que financia la producción sostenible agrícola y agroindustrial a tasas de interés concesionales.

Estas ideas y reflexiones se discutieron en el marco del evento paralelo de la 13ª sesión del Foro de las Naciones Unidas sobre los Bosques denominado "Estrategias financieras para bosques y REDD+". El evento tuvo lugar el 9 de mayo de 2018 en la sede de la ONU en Nueva York, y fue coorganizado por el Programa ONU-REDD, la Red Global de Financiamiento Forestal (GFFFN) y la Oficina Federal Suiza para el Medio Ambiente (FOEN).

El evento contó con las presentaciones de Alloua Kadjo, del Ministerio de Saneamiento, Medio Ambiente y Desarrollo Sostenible (MINSEDD) de Côte d'Ivoire; y Jorge Mario Rodríguez, Director Ejecutivo del Fondo Nacional de Financiamiento Forestal (FONAFIFO) de Costa Rica.