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"Desde siempre disfruté los bosques, crecí en la provincia de Chubut y permanentemente accedíamos a sectores boscosos para largas caminatas. En mi formación de grado y posgrado en Biología pude avanzar en conocer los bosques desde muchos puntos de vista", explica Pamela Quinteros, del Centro de Investigación y Extensión Forestal Andino Patagónico (CIEFAP) de Argentina.


A los bosques se les puede mirar de muchas formas. Y una de ellas implica resaltar su función para combatir el calentamiento global.


Huracanes más potentes, sequías más largas, inundaciones más extensas irrumpen en la vida de millones de personas en todo el mundo. Y ellos, los bosques, nativos o plantados, tropicales o boreales o de cualquier otro tipo, inmóviles, absorbiendo emisiones de carbono y contribuyendo sin saberlo a frenar esa vorágine asociada al cambio climático que llega cada año con más fuerza.


Conocer cómo los árboles pueden ser un pilar fundamental en la lucha contra este fenómeno y apostar por ellos es el objetivo de la Academia REDD+ y de sus versiones nacionales en diferentes países del mundo.

 

Quinteros participó el pasado mes de marzo en el Curso de Capacitación sobre Bosques y Cambio Climático organizado por el Programa Nacional ONU-REDD del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sustentable de Argentina. "Creo que desde la postura que se plantea actualmente, desde la importancia de las salvaguardas sociales y ambientales y con la participación amplia de la sociedad, pueden generarse herramientas interesantes para reducir la degradación forestal y deforestación y así disminuir su contribución a las emisiones de gases de efecto invernadero", opina.

 

Cada año más personas se capacitan en diferentes regiones del mundo sobre las posibilidades de reducir las emisiones de carbono por deforestación y degradación forestal y sobre los beneficios sociales y ambientales que se pueden conseguir también con este proceso.


En todo el mundo, la Academia REDD+ ya ha formado a más de 1.000 personas, en 36 cursos presenciales en diferentes países. Este año la iniciativa, que se creó en 2014, ha lanzado su segunda edición, una versión actualizada del contenido de sus doce Diarios de Aprendizaje. Además, la academia tiene desde 2015 una plataforma en línea, que lleva registradas hasta el pasado agosto más de 5.400 inscripciones y ha otorgado más de 500 certificados.


Técnicos forestales, agrónomos y de otras disciplinas actualizan sus conocimientos para conservar los bosques de sus respectivos países. "Pienso que puede ser útil (el mecanismo REDD+) para contribuir a avanzar en la elaboración de propuestas de política forestal consensuadas para un mejor uso y conservación de los bosques nativos, consolidando y ampliando las herramientas disponibles, como la Ley 26.331", explica Gabriel Loguercio, del CIEFAP y alumno de la segunda edición del curso de Argentina.


La Ley 26.331 de Presupuestos Mínimos de Protección Ambiental de los Bosques Nativos de Argentina establece, entre otras cosas, que las provincias deberán realizar el ordenamiento territorial de sus bosques nativos a través de un proceso participativo, que categoriza los usos posibles para las áreas boscosas como conservación, transformación para la agricultura o uso sustentable del bosque. La norma también incluye un mecanismo de compensación por servicios ambientales.

 

bosque Argentina


El curso de Argentina ha celebrado ya dos ediciones. La primera se realizó los días 18, 19 y 20 de octubre de 2016 en la Ciudad de Paraná, Entre Ríos, y contó con la presencia de 66 participantes. La segunda tuvo lugar en la Ciudad de Buenos Aires, los días 27 y 28 de marzo de este año, y participaron 61 personas.
A Loguercio, que eligió ser ingeniero forestal por una temprana vocación por trabajar en los bosques y paisajes silvestres, el curso le permitió "actualizarse sobre el estado internacional de las negociaciones sobre la lucha contra el cambio climático y los pasos para elaborar la Estrategia Nacional REDD+ y ponerla en marcha".


Y continúa: "No obstante, pienso que para que los bosques y el sector forestal aporten a la mitigación del cambio climático, debe lograrse una mayor integración sectorial, incluyendo a los bosques plantados que en Argentina se ha realizado fundamentalmente en tierras degradadas libres de bosque".

 

Otros países de la región, como Perú, Honduras y Colombia, han adaptado la Academia REDD+ a sus necesidades. En Colombia se celebró también hace un año la primera versión de la academia para pueblos indígenas.


REDD+ lo hacen los países. Así como ellos conciban la supervivencia de sus bosques y su contribución a la lucha contra el cambio climático, así las políticas y medidas de REDD+ se definirán de una u otra forma.


Para Quinteros, en el caso de Argentina, "si se logra un compromiso institucional a largo plazo, con estrategias y medidas que aseguren la continuidad del trabajo iniciado y siguiendo las líneas de la Ley 26.331 de bosques nativos, y si esto se realiza cumpliendo con las salvaguardas sociales y ambientales, es posible lograr una producción sustentable que conduzca a una mejor calidad de vida de las personas y a la conservación de los bosques".


Para más información sobre la Academia REDD+, entre aquí.

 

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